pequeños grandes pasos para un vida más sostenible

Todos los grandes comienzos empiezan por pequeños pasos. Para que una idea o sueño se haga real, debemos organizarla en pequeños retos o metas. Así, poco a poco vamos obteniendo grandes resultados de forma escalonada.

Antes de nada, has de saber que cualquier cambio conseguido cuenta, que no hay que hacerlo todo porque no somos (ni aspiramos a ser) perfectos y que cada uno lleva su ritmo en el cambio.

¿Cómo deberíamos empezar a planear una vida zero waste o con menos producción de residuos?

Os lo voy a explicar por pasos y con una escala temporal de 6-8 meses.

Nuestra basura de los últimos 9 meses

1. Primer contacto: abrir los ojos (1 mes)

Aquí es donde debemos empezar a hacernos la idea de dónde, cómo y cuántos residuos producimos. Yo recomiendo además, empezar en conjunto con un estilo de vida más minimalista, con menos cosas  y reemplazar lo que podamos por sus sustitutos sostenibles.

Aprender que menos es más es el primer paso del cambio.

Es importante saber elegir dónde y con quién queremos invertir nuestro tiempo. A veces, un exceso de compromisos sociales o cosas, nos consume, sin dejarnos avanzar. Debemos aprender a priorizar y a decir “no, no quiero/puedo”

IMPORTANTE: no se trata de tirarlo todo y reemplazarlo por otras cosas, si no de aprender a valorar lo que tenemos y disminuir nuestras necesidades personales.

Para ello, primero tenemos que ver qué tenemos y seleccionar lo que de verdad queremos. Si hay algo que no quieres tirar aún, guárdalo en una caja y examínalo en un tiempo. Poco a poco te irás preparando para quitarte ese apego emocional hacia las cosas.

No olvides que las cosas son cosas, no las necesitas para sentirte bien, los sentimientos que te puedan dar vienen de ti, no de los objetos.

El cambio ocurre  cuando te das cuenta de la cantidad de objetos que tienes y que sólo están ahí consumiendo tu espacio y tu tiempo, siendo además una carga para el Planeta:

  • Cocina: especias caducadas, utensilios rotos, plásticos de un solo uso…
  • Cuarto de baño: maquillajes, cremas, champús a mitad… todo aquello que tenemos de más, que está ocupando un espacio y que realmente no necesitamos
  • Salón/comedor: estanterías y mesas, todo aquello que hemos ido dejando durante meses, pequeñas “cosas” que ahora forman parte de la decoración solo porque llevan mucho tiempo ahí.
  • Cajones: aquí hay que armarse de paciencia e ir haciendo inventario de todo lo que tenemos, lo mejor es que organicemos el interior de los cajones para evitar los duplicados innecesarios y dejar en una caja todo lo que creemos que no necesitamos.
  • Ropa:  aquella ropa que no nos viene, que no nos gusta o que nos trae malos sentimientos.
  • Comida: comida rápida, envuelta y precocinada. En definitiva, todo lo que compramos envuelto en plástico.

Es importante también saber por qué lo hacemos, recomiendo ver documentales (ej. Planet or plastic) o entender que el reciclaje no es una solución  y que además, es mejor para nuestra salud evitar el plástico en contacto con los alimentos.

2. Cambio de costumbres (1-2 meses)

Esta parte trata de la búsqueda de alternativas, donde deberemos empezar por lo más sencillo. Por ejemplo, estos son los pasos que yo considero más sencillos y fáciles de incorporar a nuestro día a día:

  1. Lleva tus bolsas de tela a todos lados, además, podrás practicar la frase de “sin bolsa de plástico, por favor”
  2. Quítate el miedo a beber agua del grifo, ve preparado para llevar el agua en tu botella reutilizable
  3. Dí no a las pajitas, cucharillas de plástico… en los bares las cuelan casi sin que nos demos cuenta, ¡hay que estar atento! Es decir, nos olvidaremos de todo lo que sea de usar y tirar.
  4. Reemplaza lo que se vaya terminando en cuarto de baño, cocina
  5. Busca tienda a granel y haz una compra más sostenible.

3. Prueba cosas nuevas (2 meses)

Este es el mejor momento, cuando llevas ya 3-4 meses en el proceso de cambio a una vida más sostenible y lo tengas incorporado como algo normal, entonces: explora, lee, ¡busca el cambio!

  1. Si eres mujer, ya debes conocer las ventajas de la copa menstrual para una menstruación más sostenible, y si no, ¡ te cuento todo aquíEs un gran cambio, pero te animo a probarlo.
  2. Te recomiendo reducir el consumo de carne, probar recetas minimalistas, con nuevos ingredientes y rápidas de hacer.
  3. Vende aquello que no usas y que la segunda mano sea tu primera opción.
  4. Explora lo que es reducir el consumismo, olvídate del fast fashion y disfruta arreglando tus prendas o yendo a un modista. 
  5. Composta para que tu basura no sea un residuo más que termina en la basura

 

4. Amplia objetivos, innova (2 meses)

Lo importante es nunca dejar de superarse, aspirar a ser la mejor versión de nosotros mismos sin quedarnos atascados. Cada uno llevará su ritmo, depende de multitud de factores intrínsecos y extrínsecos, pero nunca debemos quedarnos estáticos.

Poco a poco, debemos intentar llevar este modo a todos nuestros aspectos, como al colegio u oficina o incluso cuando nos vayamos de viaje.

Aprende a que hay que ir siempre preparado para reducir la basura pero a veces no podemos hacerlo todo. Cuando veas que la situación te supera o que no puedes evitar el residuo en un aspecto de tu vida, no te eches atrás, busca nuevas soluciones.

Lo más importante es predicar con el ejemplo, si quieres que los que te rodean también cambien su estilo de vida, debemos hacerlo nosotros por dentro. Así entenderemos lo difícil que es y nunca obligaremos a nadie.

 

AQUI TE DEJO MÁS DETALLADAMENTE CÓMO CONSEGUIMOS NUESTRO HOGAR SIN RESIDUOS

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