Sin huella y con mochila

A todos nos gustaría que viajar siempre fuera algo precioso, maravilloso e inocuo para la Tierra, pero no lo es. El turismo representa una gran traba para el Planeta. Los seres humanos nos movemos por la tierra como si no existiera nuestra huella, pero en realidad, puede llegar a ser terrible debido a nuestra codicia de querer ver, sentir y experimentarlo todo.

Escribo este blog para mostrar, desde mi punto moral y profesional, cómo  conseguir encontrar un equilibrio entre nuestra pasión por viajar, la ecología y la huella ambiental. Os daréis cuenta de que jamás se podrá encontrar la perfección, pero si podemos alcanzar la mayor sintonía emocional.

 

Cuando mis pies están en tierra, mi cabeza vuela lejos… vuela hacia Escocia